Dolores Claiborne (Reseña) Stephen King

Dolores Claiborne, sospechosa de haber matado a Vera Donovan, su rica patrona, le cuenta a la policía la historia de su vida, recordando su matrimonio en desintegración y la muerte sospechosa de su violento esposo, Joe St. George, treinta años antes. Dolores también habla del deterioro físico y mental de Vera y de su lealtad a un empleador que se ha vuelto emocionalmente exigente en los últimos años.

La historia gira en torno a Dolores Claiborne, una mujer que se encuentra dando una declaración en la policía por una acusación de asesinato. Todo el libro está narrado en primera persona. SIN diálogos, ya que Dolores se encuentra recordando y relatando con lujo de detalle por qué se encuentra ahí.

Al principio del relato, Dolores les advierte a los policías y a la mujer que se encargaba de transcribir todo lo que decía que no contará su historia de "atrás hacia adelante", ni de "adelante hacia atrás", sino que lo hará desde al medio, suena raro, pero lo logra de muy buena manera.

La historia parte contándonos toda la vida de empleada de Dolores, quién sufría de las excéntricas solicitudes de Vera Donovan, una viuda muy adinerada que controlaba a las empleadas y las hacía trabajar a su manera. De ahí, Dolores relata cómo tenía que lavar los platos, colgar las sábanas, limpiar las ventanas SOLO a la manera de Vera, o como le decía

Luego el relato nos traslada varios años adelante, cuando Dolores debe cuidar de la -ahora- inválida y dependiente Vera, quien de a poco ha perdido la lucidez y cada día pierde más su independencia, hasta el punto de ni siquiera poder ir al baño o poder hacer sus necesidades más básicas. Todo cambia cuando un día Dolores pierde de vista a Vera, y un acontecimiento hace que las cosas cambien... para siempre. Es ahí cuando secretos y verdades salen a la luz, en un relato que nos dejará con un nudo en la garganta.