¡Te voy a comer, caramelito! (Reseña) Mertxe López Serrada

 ¡Te voy a comer, caramelito! (Portada) ¡Te voy a comer, caramelito! (Portada)

¡Te voy a comer, caramelito! nos encontramos con una historia cómica, y con una gran dosis de erotismo. La historia nos cuenta la historia de amor entre Tom y Samantha, Jamie y Meg y en última instancia, un fragmento de la historia de Jhon. El inicio de la novela es rápido y contundente, ya que nos presenta inmediatamente a casi todos los personajes y sus maneras de actuar. Técnicamente la historia se centra en Samantha, la protagonista principal, pero pronto descubriréis que en ocasiones pasa completamente desapercibida.

A grandes rasgos la historia de Samantha nos habla de una historia de amor tópica, pero no por ello menos deseable: el amor de una joven hacia su jefe. Tom es atractivo, un mujeriego de mucho cuidado y considera a Samantha como poco más que su hermana pequeña. Esto provoca, evidentemente, una gran desazón en nuestra protagonista pues no cree poder aspirar a nada serio con él.

Pero no será así. Cansada de sus lamentos, Meg, organizará un cambio de look para su mejor amiga, con la idea de provocar a Tom y hacerle ver que, en realidad, tiene todo lo que necesita delante de sus ojos. A partir de aquí veremos una sucesión de escenas clásicas de tira y afloja, en la que se verán inmersos otros personajes que servirán para añadir cizaña a la relación.

¡Te voy a comer, caramelito! es una novela entretenida, con algunas escenas de romance realmente bonitas